La gente me hace sentir moderna y viva
La actriz de El internado quiere despedirse de la profesión con una obra de teatro dedicada a su madre
Amparo Baró lleva 51 años en la profesión, pero su vitalidad parece inagotable. A sus 71 años, la actriz catalana, que empezó bajo las órdenes de Adolfo Marsillach, ha tenido una larguísima y dilatada carrera, pues se ha formado entre los grandes, llegó a ser uno de los rostros más destacados de Estudio 1 y de las primeras series que llegaban a nuestras pantallas en blanco y negro, subió a las tablas para acercar al público las obras más destacados del teatro e incluso se ganó un cariño muy especial dando collejas sin ton ni son con el papel de Sole en Siete Vidas. Aún así, su jubilación todavía hoy en día se está haciendo de rogar, ya que, tras volver a la gran pantalla en 2007 con Siete mesas de billar francés (película que le valió este año su primer Goya), Amparo regresaba casi a la vez a la televisión con una serie, El internado, con la que de nuevo se ha ganado el cariño del público gracias al misterioso personaje de Jacinta.
La actriz junto al resto del reparto, regresa a Antena 3 TV con la cuarta temporada de la serie, donde de nuevo la muerte y los asesinatos llegan a Laguna Negra. En cuanto a sus nuevas tramas Amparo dice que: los guionistas me hacen sufrir cada vez más con el suspense de esta señora que sabe muchísimo. Yo no sé todavía si Héctor puede ser hijo mío, ¡a lo mejor sí! Lo único que puedo decir es que Jacinta esta temporada tiene un problema muy serio, que no es fácil de solucionar, porque la llevan a juicio acusada de asesinato.
¿Te van a meter en la cárcel?
No, no, porque va a haber alguien que me pague la fianza.
¿Qué es más difícil para ti: el teatro o la televisión?
Cada cosa tiene lo suyo. En el cine, por ejemplo, no tienes la misma intensidad que en un escenario. Para mí hacer teatro me parece mucho más fácil que hacer cine o televisión. De todas formas, yo creo que el nuestro no es un oficio mágico, ni mucho menos, sino que se trata de trabajar. Simplemente. Te acabas entrenando para que el personaje te vaya dando sus propias pistas y tú las conviertas en algo que pueda ser realidad, ayudada, por supuesto, por el director y el resto de los actores.
Tú aprendiste de los grandes maestros y ahora para muchos de los jóvenes de la serie tú eres una de esas grandes maestras. ¿Qué te gustaría enseñarles a estos chavales que están empezando?
Lo único que me gustaría, no enseñarles, sino repetirles todos los días, es que tienen que estar muy seguros de que quieren ser actores, muy seguros, cueste lo que les cueste. Que no crean que este es un oficio muy divertido, aunque lo sea de vez en cuando, y que esto se consigue a base de aprender y de practicar, de escuchar, de ver, de leer, de escribir... Esto es un aprendizaje que a mí me ha durado más de 50 años y me sigue durando, porque yo continúo aprendiendo, el actor no puede quedar estancado en una época. Nunca se acaba de aprender, es como los médicos, que nunca se acaban de formar, tienen que estudiar cada día: tienes que investigar, aprender, leer, observar, vivir, escuchar a los demás. Lo único que les quisiera decir siempre a todos los que están empezando es que quieran ser actores de verdad, no que quieran ser famosos.
Al igual que los jóvenes aprenden de ti, ¿tú que aprendes de los más jóvenes?
De los más jóvenes yo aprendo la espontaneidad, la naturalidad, que en ellos no es fingida, aprendo a estar más al día. La gente joven me hace sentirme moderna y viva. Y yo creo que me estoy adaptando muy bien.
¿Sientes que ellos te hacen rejuvenecer? Porque, a pesar de tener 71 años, estás estupenda...
No, no me han hecho rejuvenecer, eso es genético. Mi madre era valenciana, a los 84 años no tenía ni una arruga, era fantástica. No, yo creo que soy así por genética. De todas formas, todo ayuda. Ahora me divierto más hablando con la gente joven y que me aporte cosas.
¿El público se ha acostumbrado a tu personaje o te sigue llamando Sole?
Ja, ja, ja, normalmente me llaman Sole.
Fue un personaje popular.
Fueron siete años haciendo de Sole en Siete vidas. Es la mejor 'sit com' que se ha hecho en este país.
¿Te ves durante muchos años más delante de las cámaras o te planteas un retiro pronto?
Mira, yo no me veía más delante de las cámaras cuando me jubilé a los 65 años. Pero bueno, siempre he tenido mucha suerte y me ofrecieron la oportunidad de estar en televisión y acepté. Mientras me apetezca y esté en una serie que me guste, seguiré. Lo último que haré será una obra de teatro cuando termine El internado. Una última obra que se la quiero dedicar a mi madre. Nada más.
Transcrito por samureta
Última edición por kiny el 13 Oct 2008 14:40; editado 2 veces
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Lo de su ultima obra me parece genial



Por el momento, la única pista que apunta a esto es el cariño y la protección que Jacinta ofreció a Héctor siempre, pero por los flashback que nos han mostrado tengo la sensación de Jacinta no es mamá Espí.
