Un tímido irresistible
Si hay algo que llama la atención cuando conoces a Martín Rivas, es su extremada educación. Se acerca el equipo de Glamour para presentarse y pide permiso para hacer una llamada desde el móvil. Se le nota un poco nervioso, fruto de una timidez que se va diluyendo a medida que transcurre la entrevista. Y es que este gallego, hijo del escritor y periodista Manuel Rivas, está muy familiarizado con las cámaras y con el público, sobre todo desde que protagoniza una de las series de más audiencia del momento, El internado.. Por si fuera poco para su corta pero intensa carrera, estrena a finales de agosto Los girasoles ciegos, su primer papel en el cine. Y esto es sólo el principio.
¿Lo de ser actor te viene desde que eras pequeño?
Yo siempre tuve muy buenas notas en el instituto, siempre fui muy buen estudiante. En el último curso decidí que lo quería hacer era Comunicación Audiovisual para el día de mañana ser director de cine. Una vez que entré en la Universidad fue cuando me metí en una escuela de teatro y vi que me divertía, que me gustaba eso de ser actor, y decidí intentarlo.
Sin embargo tu primer contacto con las cámaras fue a las doce años en la serie gallega Mareas Vivas.
Eso fue un juego que me vino como caído del cielo; me presenté sin tener ni siquiera formación, no había tenido contacto con ese mundo y no era consciente tampoco de lo que cuesta estar ahí. Pero me vino muy bien, sobre todo para saber cómo funciona de la televisión.
¿En qué momento se produjo ese flechazo con el mundo de la interpretación?
No fue tanto un flechazo, fueron las circunstancias que se me presentaron. Era una oportunidad que no quise dejara pasar porque nunca se sabe.
¿Era muy duro para ti venirte a Madrid a trabajar y dejar tu Galicia natal?
Es que yo me adapto muy bien a todos los lugares, siento esa necesidad de renovarme cada poco tiempo, he vivido en muchos sitios, desde que era pequeño. Madrid me entró muy bien, es una ciudad muy acogedora. Tiene el problema de la vivienda, pero bueno, ya he encontrado un piso en condiciones para vivir...
Y entonces llega El Internado, la serie que te ha dado la fama.
Cuando me surgió hacer este trabajo, yo sabía que era algo arriesgado: hay muchas series que ni siquiera triunfan. Además era un reto para mí: una serie nacional, en castellano, una plataforma para mí muy importante. He aprendido a disfrutar del momento y no esperar nada a cambio. La vida me ha hecho ver que te puede pasar de todo en el momento más inesperado.
Martín, haber empezado tan joven, ¿te ha hecho madurar antes que al resto?
Yo siempre he sido una persona muy responsable, lo que más me ha cambiado la vida ha sido el hecho de que me conozca tanta gente. Pero como persona no he cambiado, tampoco sé si soy más maduro o no, lo que sí sé es que ahora veo las cosas de otra manera.
Hablas de la fama. ¿Cómo llevas el fenómeno fan? ¿Te gustaría volverte invisible?
Sí, claro, el término famoso ya me parece hasta de mal gusto, es muy incómodo, y quien diga que puede ser divertido miente. De puertas a fuera puede parecerlo, pero no lo es, es raro aceptar que vayas andando por la calle y que de repente la gente te diga que te quiere.
¿Te arrepientes de ello?
A mí me salió la posibilidad de estar en la serie y una oportunidad que tenía que aprovechar, porque quién sabe si ya no volvería a presentarse. Eso sí, si tuviese hijos les diría que no es bueno meterse tan joven en esto. La adolescencia hay que vivirla sin las tensiones y preocupaciones que te genera ser un personaje tan famoso, que te estén observando. Yo puedo salir con mi novia y mis amigos, claro, pero a sitios tranquilos, intentar pasar desapercibido. Esa vida de ir a sitios donde haya mucha gente, como por ejemplo a macrodiscotecas, para mí es algo impensable, aunque también te digo que no lo echo de menos.
Acabas de dar el salto al cine con una película de José Luis Cuerda y con un personaje totalmente alejado de lo que has hecho hasta ahora. A eso se le llama entrar por la puerta grande…
Sí, estoy muy contento, creo que he conseguido quitarme el personaje de Marcos, de El internado, un poco de encima.
Por último, martín, ¿cómo te definirías?
Mucha gente me ve como alguien tímido, pero yo te diría que más que tímido soy una persona reservada a la que le cuesta abrirse a la gente. Y que quede claro que no lo hago por parecer más especial, yo soy así.
Nos gusta su estilo
Estamos acostumbradas a verlo con el uniforme que lleva en la serie El internado, donde interpreta a Marcos, el niño bueno que trata de hacerlo todo bien. Pero fuera de las cámaras, suele vestir con un look mucho más informal y desenfadado, con vaqueros y deportivas. Es normal verlo pasear por los alrededores de su casa en el centro de Madrid como a cualquier otro chico de su edad. Pero donde más lo disfrutamos es en la alfombra roja.
Sus grandes éxitos
Martín Rivas empieza a rodar en septiembre nuevos capítulos de El internado donde trabaja con Elena Furiase y Yon González. También lo veremos en la película Los girasoles ciegos junto a Maribel Verdú u Javier Cámara. Este chico tiene mucho futuro.
+ Imágenes del reportaje
Transcrito por samureta
Última edición por kiny el 12 Oct 2008 00:23; editado 11 veces
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